Wilwerding Dairy, en Freeport, ha pasado de ser una granja familiar con establos atados en la década de 1960 a una explotación moderna que ordeña a casi 3000 vacas en cuatro instalaciones. Su granja principal gestiona todas las vacas secas, las vacas que paren y las vacas frescas, lo que la convierte en el centro del programa de transición. A medida que la granja lechera se expandía, seguía surgiendo un reto: mantener la manipulación del calostro limpia, eficiente y consistente.
Archivos del autor: Gabriel Frainer
En Østrup Søndergaard, garantizar que los terneros recién nacidos reciban calostro de alta calidad siempre ha sido una prioridad absoluta. Con un rebaño de 400 vacas, el equipo de la granja se dio cuenta rápidamente de que mantener una rutina constante de calostro era esencial para desarrollar la inmunidad y favorecer un crecimiento saludable.
Este estudio de caso destaca cómo Lyndell Dairy, en Lyndon Station, Wisconsin, mejoró su programa de gestión del calostro mediante la adopción del sistema de gestión del calostro ColoQuick.


