Wilwerding Dairy, en Freeport, ha pasado de ser una granja familiar con establos atados en la década de 1960 a una explotación moderna que ordeña a casi 3000 vacas en cuatro instalaciones. Su granja principal gestiona todas las vacas secas, las vacas que paren y las vacas frescas, lo que la convierte en el centro del programa de transición. A medida que la granja lechera se expandía, seguía surgiendo un reto: mantener la manipulación del calostro limpia, eficiente y consistente.
Cuando la limpieza manual no es suficiente
A pesar de una gestión rigurosa del rebaño, la granja tuvo cada vez más dificultades para mantener un suministro constante de calostro a medida que aumentaba el número de vacas.
Su configuración actual requería que el personal limpiara manualmente los cubos de leche fresca y las unidades de ordeño, lo que suponía mucho trabajo y aumentaba los riesgos sanitarios. Mantener temperaturas constantes y alimentar a los animales a tiempo se convirtió en un reto aún mayor a medida que la explotación se ampliaba.
Para reforzar su programa de transición, Wilwerding Dairy eligió el sistema ColoQuick por su simplicidad, sus ventajas en materia de higiene y su diseño adaptable.
Una mejora clave se produjo al integrar ColoQuick directamente en su proceso de vacas recién paridas:
«Nuestra leche se suministra directamente al embudo ColoQuick y se llenan los cartuchos. Alimentamos principalmente con calostro fresco».
Dado que la tubería de leche fresca se limpia con CIP después de cada vaca, se elimina la necesidad de fregar manualmente y se mejora considerablemente la higiene. El calostro sobrante se congela y se calienta según sea necesario con el calentador ColoQuick, lo que garantiza temperaturas constantes incluso en los fríos climas del norte.
«El calentador es un gran complemento... el calostro puede enfriarse incluso mientras se traslada a las vacas. Lo volvemos a calentar para que esté a la temperatura perfecta cuando se alimente al ternero».
Mejoras tras la implementación de Coloquick
Wilwerding Dairy observó mejoras inmediatas en la eficiencia y la fiabilidad tras implementar ColoQuick:
- Recolección y manipulación más higiénicas del calostro
- Alimentación de calidad constante tanto para terneras como para terneros machos/cruces de carne.
- Menos trabajo manual y menos tareas relacionadas con la higiene.
- Mayor confianza en la salud de los terneros para los compradores que reciben terneros de la granja.
La simplicidad del sistema ha sido una gran ventaja.
«Si no tienes un sistema, el sistema ColoQuick es muy, muy sencillo. El sistema es muy fácil... y nos encanta».
De pequeñas granjas a grandes lecherías
Para Wilwerding Dairy, el sistema ColoQuick les proporcionó exactamente lo que necesitaban: una forma higiénica y estandarizada de suministrar calostro de alta calidad a todos los terneros, en todo momento. La granja valora que funcione igual de bien tanto en explotaciones grandes como pequeñas y que respalde su compromiso con la salud de los terneros y la confianza de los clientes.
